TESTIMONIOS
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COMENTARIOS SOBRE EL LIBRO "EL PODER DEL AMOR"

I.- Sobre los Testimonios de algunos Operarios del Amor.-

Pág.12 La sra. Miranda pide a los operarios del amor que escriban un compromiso por escrito para seguir vendiendo libros, que luego aparece de manera pública en su nuevo libro con el fin de someterlos y entramparlos más.

Pág.15 En estos testimonios se ve claramente el proceso que ocurre con algunos operarios del amor, que a pesar de haber sido psicológicamente maltratados por la sra. Miranda, se identifican con la agresora, se someten y hasta le agradecen a su opresora.

II.- Aclaraciones.-

Pág.134 A la sra. Miranda no le ha quedado claro que NADIE intenta ni ha intentado desprestigiar a los operarios del amor, las enseñanzas de Jesús, ni menos la ley de Dios de amarnos los unos a los otros tal como Dios nos ama.
Los operarios del amor son personas amorosas y entregadas, que han sido manipuladas, sometidas y utilizadas por la sra. Miranda. Ella no le llega ni a la altura de los talones a ningún operario del amor en entrega, perseverancia, ternura, capacidad de amar a Dios y a sus semejantes y bondad interior. La sra. Miranda está muy, pero muy lejos de amar a los demás como Dios nos ama.

Pág.164 El mayor tropiezo para que se viva la Ley de Dios ha sido, es y será: la sra. Miranda. Si la Cadena del Amor a continuado, ha sido sólo por el trabajo de los operarios del amor y, a pesar de la sra. Miranda.

III Ataques.-

Pág.152 La sra. Miranda posee lo que en términos comunes se entiende como "mente de alcantarilla": siempre está pensando que los otros son inmorales (pág. 78), corruptos, vagos, viciosos, parásitos, que trafican droga, lavan dinero, son prostitutas, etc. Frente a todo esto, no cabe más que preguntarse: ¿qué tiene en su mente? Obviamente es ella la que tiene problemas de esa índole y se los achaca a los demás. Pareciera que la autodenominada "profeta" está siempre pensando en estos temas. Especialmente llama la atención su fijación con los alcohólicos y drogadictos (pág.160) y su mala imagen masculina (pág.155). Insiste también en hablar de los vagos y mantenidos, cuando es ella la vaga y mantenida por los esforzados vendedores de libros (pág. 162) que le llenan los bolsillos a la sra. Miranda y su familia. (pág.178).

Pág.153 La sra. Miranda dice que habría que investigar el pasado de algunos de sus "ex colaboradores", y... ¿quién sabe del pasado de la sra. Miranda más que lo que ella misma ha querido contar y que por supuesto la favorece? ¿Tendrá ella quizás ese dudoso pasado que adjudica a los demás? Y si tenían ese pasado dudoso... ¿porqué los aceptó como colaboradores, corriendo el riesgo de desprestigiarse ella misma, pues es bien sabido el dicho "dime con quien andas y te diré quien eres"?

Además, todos sabemos de sus diferentes fobias y miedos, tales como la imposibilidad de salir sola a la calle. Esto llega a tal punto que ni siquiera va sola al baño, y siempre se hace acompañar por una o dos mujeres. ¿A qué le teme? Una persona que está con Dios, con Jesús, no debería temer a nada y a nadie.

Pág.153 Ojalá, algún día la sra. Miranda tomara conciencia de su deteriorada salud mental, aunque sería muy difícil, dada sus actuales condiciones en esa área. Al publicar este libro queda en absoluta evidencia su extremo grado de insanidad mental, pues una persona con mediana inteligencia no habría escrito este libro autodesprestigiándose.

Este libro habla muy mal de ella misma y queda absolutamente al descubierto que no es precisamente amor lo que habita en su corazón, sino deseos de venganza, de someter, desprestigiar y descalificar al prójimo. Queda al descubierto su odio hacia sus semejantes, a los que ella - que dice recibir mensajes de Jesús - debería amar como el Padre mismo ama.

La sra. Miranda califica de tontas a algunas personas y sus argumentos. ¿No será más tonto aún el que se preocupa de lo que dice "un tonto" y se da la molestia de refutarlo?

Con las palabras vertidas en este libro, la sra. Miranda demuestra abiertamente su gran capacidad de odiar, su agresividad, su resentimiento, su rencor y la oscuridad que reina en su interior. Con su lenguaje sólo demuestra su falta de fineza, delicadeza, ternura y amor (pág.156). Muy por el contrario, su lenguaje es con frecuencia despectivo, grosero, ordinario y vulgar (pág.155-156-157). La sra. Miranda debería recordar que los Evangelios dicen: "Las palabras que salen de tu boca, hablan de lo que hay en tu corazón".

La sra. Miranda tiene actitudes, conductas y palabras hipócritas, cínicas y descaradas. Uno de estos casos es cuando ella dice que no solo respeta los valores de los operarios del amor, sino que se los aumenta, cuando lo único que ha hecho durante años ha sido agredir, humillar, someter y maltratar psicológicamente a sus seguidores, llenándolos de culpas y miedos, para así poder manejarlos a su voluntad y hacerlos "rendir" más en la venta de sus libros.

Pág.158 Otro ejemplo de su desfachatez es que afirma que los operarios del amor, comenzaron a vender sus libros sólo porque les nacía y lo hacían libremente, lo cual es una gran mentira, pues es de todos conocido que la venta de los libros fue absolutamente impuesta por ella, a través de la ley del terror, del miedo, la culpa y las amenazas, comenzando en Diciembre de 1995, cuando se crearon las primeras "fuerzas de ventas", cuya asistencia era absolutamente obligatoria, teniendo el descaro de decir que "aquel que no vende, no es un operario del amor".

Pág.159 La sra. Miranda habla de que cuando algún operario del amor se resfría o baja de peso, ella le "exige" que vaya a ver al médico, con lo que se acusa de ser la líder de este movimiento. Este hecho por lo demás, nunca ha sucedido. Al contrario, cuando alguien se enferma, ella afirma públicamente que debe seguir vendiendo libros a como dé lugar, quedando en evidencia su gran falta de empatía, compasión y su gran crueldad mental.

Pág.160 La sra. Miranda escribe que en su organización sólo se recibe buen trato, con lo que demuestra evidentes signos de arteriosclerosis y deterioro mental, pues buen trato es lo que menos existe en la cadena del amor, donde ni siquiera se permite emitir opiniones propias y el que lo hace es brutalmente agredido y descalificado por la "profeta".

Pág.161 La sra. Miranda repite que este libro lo ha escrito para proteger a los humildes y a los incautos, con lo que nuevamente evidencia su patológico sentimiento de superioridad, que podemos apreciar a través de todo el libro. ¿Es que acaso ella cree que los seres humanos, cualquiera que sea su condición, no sabrán distinguir con su corazón donde están el amor y la verdad? A estas personas "humildes" como ella las llama, ¿las considera acaso inferiores para pensar, inferir y razonar? ¿Cuáles serían esas personas más débiles, que necesitan tanto de su protección y que ella ofende al suponer que no pueden pensar por si mismas?

Pág.162 La sra. Miranda afirma que entre los operario del amor no se impide la comunicación y que se comunican y ayudan entre sí. Esta si que es una mentira mayúscula, pues bien sabido es por todos los que participan y participaron en su organización, que ella terminantemente "prohibe" todo contacto y comunicación entre los operario del amor. No se puede ni siquiera llamar por teléfono a otra persona. Esto lo hizo ella con la clara intención de aislar psicológicamente a las personas y así poder manejarlas mejor ("dividir para reinar"). ¿En qué grupo humano que se precie de sano puede existir la prohibición de saludar o hablarle siquiera a un compañero?

Pág.165 La sra. Miranda afirma ser muy importante a nivel mundial y tener una gran popularidad. Si es así, ¿porqué no quisieron recibirla en los canales de TV, como ella misma cuenta? ¿Será tan importante como dice?

Pág.166 Cuando la sra. Miranda habla que algunas personas utilizan a los demás, naturalmente es ella la primera que utiliza a los operarios del amor para vender los libros que ella es incapaz de vender, por su falta de carisma y simpatía personal. Se destaca por caerle mal a las personas, por su falta de gracia, ternura y calidez. Se caracteriza más bien por ser una persona ruda, tosca y dura en el trato con los demás, que utiliza permanentemente la burla y la descalificación.

Por lo anterior, es totalmente alejado de la verdad lo que ella declara en su libro al referirse a que jamás a calumniado ni desprestigiado a nadie, pues lo hace constantemente, de manera pública y perversa, sacando a la luz debilidades o problemas inventados por ella misma, y lo más grave, haciendo públicas confidencias que los operario del amor, le han hecho en alguna conversación privada, en un ambiente de confianza. Así, demuestra su carencia absoluta de sentido ético y su gran inmoralidad, de la que ella con tanta ligereza acusa a los demás.

Pág.169 La sra. Miranda afirma que las familias de los operarios del amor están orgullosas de que ellos lo sean, lo cual salvo rarísimas excepciones, no es así. En general, las familias no están de acuerdo en que sus familiares sean operarios del amor, pues la sra. Miranda impulsa claramente la separación de las familias y parejas. Ella cita a reuniones de diversa índole con mucha frecuencia, las que tienen el carácter de obligatorias para el operario del amor. Incluso se pasa lista de asistencia y se descalifica con mucho desprecio a los que no asisten. A los operarios del amor se les adoctrina constantemente para que pongan en primer lugar el trabajo de vender libros y asistir a estas reuniones de "capacitación", antes que estar con sus hijos, marido, esposa y familiares. El que hace esto último es sancionado severamente, en lo que ella llama "un juicio público", que no es otra cosa que una denigración y humillación pública de la persona que ha hecho esto, presionándola con crueldad y sadismo para que no le dedique tiempo a su familia, sino que sólo a vender los libros de la sra. Miranda.

Incluso se llega al extremo de obligar a las mujeres embarazadas o con niños pequeños a descuidarlos y trabajar, como sea, en la venta de sus libros. Si no lo hacen, la autodenominada "profeta" lanza toda su furia contra esa persona.

Por lo tanto, el 99,99% de las familias de los operario del amor no están de acuerdo, como es lógico, con esta actividad.

Pág.170 La sra. Miranda dice que revisaron una y otra vez las grabaciones de las entrevistas televisivas entre muchas personas. ¿Qué hacían todos ellos perdiendo su tiempo, en vez de estar vendiendo libros? ¿No es una contradicción?

Pág.177 La sra. Miranda afirma que la gente en las reuniones para invitados querían escucharla hablar sólo a ella y no a los operario del amor, que es otra muestra más de su soberbia y de sentimiento de superioridad. ¿En que datos se basa ella para llegar a esta conclusión si, muy por el contrario, con sus intervenciones ella sólo consigue escandalizar y ahuyentar a las personas que los operario del amor con mucha ternura, han invitado?
La sra. Miranda se da el lujo de hablar de 2 a 3 horas en las reuniones informativas de la cadena del amor, realizada en el Hotel Tupahue. No contenta con agobiar a los invitados, se permite ofenderlos, ser mal educada y burlarse de ellos. A tal punto se excede ella en sus discursos, que algunas personas se quedan dormidas o se retiran antes de finalizada la reunión, y no es precisamente por falta de interés en la ley de Dios de amarnos los unos a los otros como Dios nos ama, sino que por la reconocida falta de delicadeza y tino de la sra. Miranda.

Con estos extensos discursos, ella deja de manifiesto, por una parte, su egocentrismo al tener la fantasía de que las personas sólo iban a escucharla a ella y por otra parte, su falta de delicadeza al dejar exhaustas a las personas con sus agresivas intervenciones. Así que menos mal, que hay operarios del amor que hacen su aporte, con simpatía, ternura y mucho amor para salvar la situación.

Además, la sra. Miranda, así como presiona enfermizamente a los operarios del amor, para que vendan sus libros, hace los mismo para obligarlos a hablar en público, no permitiendo una negativa, cuando ella le impone a alguien hablar frente a los invitados.

Pág.178 La sra. Miranda se pregunta quiénes son los que mandan en el grupo supuestamente creado para desprestigiarla a ella y a los operarios de amor. Se le puede decir, en primer lugar, para disminuir su sentimiento de persecución, que no se ha creado ningún grupo para tales efectos, y menos aún, hay líderes que mandan. Eso sí ocurre en la organización de la cual ella es líder, aunque astutamente nunca lo reconoce. En segundo lugar, en ningún caso se está desprestigiando a los operario del amor, sino que sólo se pone en evidencia la mala actuación y el mal comportamiento de la sra. Miranda.

Pág.180 La sra. Miranda no tiene límites para desprestigiar a quienes desinteresadamente le ayudaron y hasta apoyaron con grandes sumas de dinero, como es el caso de Andrea y muchos otros, y tiene el descaro de emitir juicios sobre ella que son absolutamente falsos, pues Andrea siempre fue una operaria del amor muy trabajadora y capaz de llegar a muchas personas. ¿Cómo se atreve la sra. Miranda a declarar que la pareja de Andrea es enfermo y que, por tanto, podría tener hijos con problemas? ¿Acaso ella aparte de autodenominarse "profeta", se ha autoconferido el título de médico? Y si hace tan buenos diagnósticos, ¿cómo no es capaz de diagnosticarse a si misma?
Andrea y su esposo tienen 2 niñitas que son absolutamente normales y encantadoras, por lo tanto, todo esto no es sino otra más de las calumnias que acostumbra a hacer la sra. Miranda.

La verdad es que la sra. Miranda promueve públicamente que las operarias del amor que están casadas y en edad fértil, no tengan hijos, pues esto lógicamente limita su tiempo y capacidad de trabajo para vender sus libros, es decir, serían menos "productivas y rentables".

Pág.181 La sra. Miranda dice que no ha visto, desde Agosto del año 1999 en que apareció el artículo de la revista Paula, ninguna queja de parte de Eduardo Carmona en ninguna revista defendiéndose contra la Revista Paula. De esta declaración hecha por ella, puede desprenderse que la sra. Miranda a pasado 5 meses leyendo todas las revistas que aparecen en el mercado nacional, para poder verificar esta información. ¿Qué hace que no ocupa su tiempo para vender libros? Es decir, la sra. Miranda se a pasado gran parte de los últimos 6 meses, viendo una y otra vez videos y leyendo revistas. ¿Será ése el papel de una profeta? El lector sacará sus propias conclusiones sobre la sra. Miranda.

Pág.189 La sra. Miranda declara que Jesús sabe que ella lo hace muy bien. ¡Qué falta de humildad y además de veracidad!. Aquí da cuenta de su nula capacidad de autocrítica, pues si la cadena del amor no se conoce más en el mundo, se debe única y exclusivamente a ella.

Este es un libro de la sra. Miranda, centrado en ella misma, en que se evidencia su delirio de grandeza, su megalomanía, su narcisismo y su soberbia. La sra. Miranda está convencida de que el mundo gira en torno a ella (pág.189).

En definitiva, en este libro la sra. Miranda se desenmascara a si misma.

Ex - colaboradores.

Santiago, 27 de Marzo del 2000

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